La catastrófica magnitud de las necesidades humanitarias en todo el mundo, impulsadas por los conflictos, la
fragilidad y la creciente frecuencia y escala de los desastres de origen climático, amenaza con desgarrar las vidas
de millones de niños y niñas y frustrar los logros en materia de desarrollo obtenidos con tanto esfuerzo. La crisis
de COVID-19 y el conflicto de Ucrania han tenido repercusiones humanitarias de gran alcance a escala mundial,
agravando una severa crisis mundial alimentaria y exacerbando la volatilidad y la inestabilidad económica. Las
crisis provocadas por el clima aumentarán en número, escala, frecuencia e intensidad en los próximos años y
afectarán en mayor medida a los más vulnerables, incluida la infancia, personas en extrema pobreza y comunidades
afectadas por conflictos. Ni los modelos actuales de financiación ni la capacidad operativa pueden afrontar el
alarmante aumento de las necesidades humanitarias.
Deja un comentario
Debes iniciar sesión para comentar.