La plenitud personal solo puede ser una realidad si tenemos la posibilidad de opinar, decidir y actuar sobre nuestro entorno, es decir,
de participar en la sociedad de la que somos parte. Un concepto que
muchas veces relegamos a los ámbitos más privados, olvidándonos de
que nuestra aportación a la comunidad tiene que ir mucho más allá
del simple acto de votar. A participar se aprende. La participación se
promueve. Esta Guía que tienes en tus manos busca eso: que los más jóvenes de nuestra ciudad interioricen la importancia de su contribución
a la construcción del Madrid del futuro. Por eso está dirigida a quienes
estáis más próximos a las niñas, niños y adolescentes madrileños.
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